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17:50h. viernes, 07 de agosto de 2020

Premios Goya

Irene Moray reivindica en los Premios Goya el derecho de las mujeres violadas "a correrse" y "disfrutar de la vida"

La directora de Suc de Síndria recogía su Goya a Mejor Corto de Ficción
Irene Moray recogiendo el Goya a Mejor Corto de ficción
Irene Moray recogiendo el Goya a Mejor Corto de ficción

En una gala de los Premios Goya larga, con discursos eternizados, la joven directora Irene Moray, ganadora a Mejor Corto de Ficción por Suc de Síndria, despertaba al espectador de su butaca y sofá con una reivindicación en su discurso sobre la libertad de las mujeres violadas por recuperar su sexualidad. "Tienen derecho a correrse", clamaba ante una sala semi adormecida. 

Y es que su corto (disponible en Filmin) va de eso, de cómo su protagonista trata de sanar sus heridas y redefinir su sexualidad después de haber sido violada. Una agresión que marca a la víctima y que en los últimos tiempos ha tomado más presencia en los medios y en las calles, con las movilizaciones feministas contra sentencias injustas de casos por violación. 

"Quiero dedicárselo a todas las supervivientes y hacer un recordatorio de que estas mujeres tienen derecho a hacer ruido, a triunfar, tienen derecho a coger espacio en el mundo, a disfrutar de la vida, de su cuerpo, tienen derecho a correrse y tienen derecho a ser quien ellas quieran ser", reivindicaba Irene Moray al recoger su Premio Goya. 

Su discurso fue de los pocos con reivindicaciones feministas que se escucharon durante una gala que duró 3 horas y media. Solo un poco antes Enric Auquer, Goya a Actor Revelación por su papel en Quien a hierro mata, terminaba su discurso dedicando el premio "a todas las antifascistas del mundo", un mensaje aplaudido por el auditorio y en redes sociales. 

En cuanto a reivindicaciones feministas no hubo mucho más en una gala en la que las mujeres galardonadas fueron minoría. Destacable sí que fue el premio a dirección novel para Belén Funes por La hija de un ladrón, única directora nominada en esta categoría y en la principal de Mejor Dirección, donde el premio sería para "el mejor director o director", como apostillaba con mordacidad Silvia Abril en una de sus escasas intervenciones de la noche. 

Sus 'pullas' contra el machismo y la desigualdad fueron de lo poco que se pudo ver en la gala, a excepción de lo ya nombrado. "Soy actriz en España, soy invisible desde que cumplí los 40", así comenzaba una de sus super intervenciones de la noche, con un espectáculo visual y de humor donde hubo tiempo hasta para criticar el techo de cristal que sufren las mujeres.